SensiVenezia: la memoria de Venecia convertida en materia y diseño
Venecia es mucho más que una ciudad. Es una atmósfera, una forma de entender la arquitectura y, sobre todo, una memoria construida a través de los materiales, la artesanía y el paso del tiempo. Sus palacios, sus pavimentos, sus reflejos sobre el agua y la particular relación entre arquitectura y paisaje forman parte de un imaginario que continúa inspirando a generaciones de diseñadores.
Es precisamente esa memoria la que sirve de punto de partida para SensiVenezia, la nueva propuesta de Florim, desarrollada en colaboración con Matteo Thun & Partners. La colección amplía la trayectoria iniciada con la familia Sensi —Sensi, SensiTerre, SensiColore y SensiEtna— para adentrarse en un territorio profundamente ligado a la identidad italiana: la laguna veneciana.
En SensiVenezia, Florim no busca reproducir literalmente una imagen de Venecia, sino reinterpretar algunas de las claves que forman parte de su identidad material. El punto de partida se encuentra en el terrazzo veneciano, una técnica tradicional caracterizada por la composición de fragmentos minerales y pétreos que, una vez aglutinados y pulidos, generan superficies de gran riqueza visual. Esta tradición se convierte aquí en un lenguaje contemporáneo. Las superficies evocan la irregularidad controlada, los matices y la profundidad del terrazzo, pero trasladados a las posibilidades técnicas y expresivas de la cerámica arquitectónica. El resultado es una colección en la que la materia adquiere protagonismo y en la que cada superficie parece contener una historia: pequeños fragmentos, variaciones cromáticas y texturas que recuerdan a la pátina que el tiempo deja sobre la arquitectura veneciana.
Uno de los aspectos más interesantes de SensiVenezia reside precisamente en esa convivencia entre tradición e innovación. La inspiración procede de técnicas y materiales vinculados a la historia veneciana, pero su materialización responde a los procesos tecnológicos contemporáneos de Florim. Los grandes formatos permiten trasladar esta reinterpretación a proyectos arquitectónicos y de interiorismo de diferentes escalas, reduciendo la presencia visual de juntas y favoreciendo una lectura más continua de las superficies. La tecnología cerámica permite, además, convertir una referencia artesanal en una solución pensada para las necesidades actuales de la arquitectura: precisión, resistencia, versatilidad y posibilidades de aplicación.
La colección no pretende mirar al pasado desde la nostalgia. Al contrario, toma elementos reconocibles de una tradición y los transforma en un lenguaje actual. Venecia aparece así como una fuente de inspiración abierta: no como una imagen congelada en el tiempo, sino como un lugar donde historia, arquitectura, artesanía y experimentación continúan encontrándose.